El mes pasado, Julio, representaba para la comunidad empresarial nipona uno enorme oportunidad para crecer en todos los sectores: hoteles, restaurantes, centros comerciales e inclusive los vendedores ambulantes.

Hacia Enero, todo Japón se reportaba listo para recibir miles de turistas que harían una fluida circulación económica, sin embargo tras la aparición del virus COVID-19 y la pandemia global, el sueño de los JO Tokio 2020 se vino abajo y con él, toda la inversión multimillonaria que los grandes empresarios japoneses habrían realizado.

A mitad de pandemia, el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió aplazar los juegos olímpicos para el verano del año 2021 lo que representa una enorme bocanada de esperanza para los atletas que tenían ya su pase a competencias, sin embargo ¿qué implica esta nueva fecha para los empresarios japoneses? Según el COI, la organización de Tokio 2020 estaba estimada en más de 20,000 mdd, de los cuales, por lo menos la mitad estaban ya invertidos en medios de comunicación masiva, entradas a los eventos, publicidad, reserva hotelera y mucha inversión local, como es el caso de HONDA MOTORS. Si bien es un hecho que el próximo verano, los turistas llegarán y se recuperara gran parte de la inversión e inclusive una enorme ganancia, el problema reside en si los inversores podrán resistir un año más de espera para repartir dividendos.

Diversos auditores y figuras de contabilidad y finanzas mundiales, basados en el PIB de la nación del sol naciente, calculan una caída de al menos el 1.5% del ingreso japonés debido a la prórroga en estos JO y la precipitación crece, puesto que ante una crisis mundial, es probable que la asistencia a Tokio 2021, sea menor.