Por: Saúl Rodríguez / @SaulRG_21
Se acabó la magia de la Fight Island en Abu Dhabi y la UFC regresó a los Estados Unidos para llevar a cabo el PPV en Las Vegas, Nevada, concretamente en las instalaciones del UFC APEX, con una cartelera que prometía grandes emociones y un buen espectáculo para los aficionados.
El evento comenzó con la primera ronda de luchas preliminares, donde Kai Kamaka se llevó el combate ante Tony Kelley por decisión unánime y Chris Daukaus noquéo en el primer asalto a Parker Porter.
Ya en la segunda tanda de preliminares, Livinha Souza derrotó a Ashley Yoder por decisión unánime (29-28, 29-28 y 30-27). El colombiano Danny Chávez, quien hacía su debut en el octágono, venció a TJ Brown por decisión unánime (triple 29-28). Después del combate, Chávez se mostró satisfecho y mencionó que «va a poner a Colombia en lo más alto». Más adelante, Virna Jandiroba sometió a Felice Herrig al poco tiempo de haber iniciado el primer round, con lo cual la brasileña se anotó la victoria número 16 de su carrera.
Las preliminares cerraron con otra decisión unánime, en esta ocasión para Vinc Pichel sobre Jim Miller (29-28, 29-28 y 29-27), combate que se dio en la categoría de los pesos ligeros.
Comenzó la cartelera estelar y las victorias por decisión unánime no cesaban. Los encargados de abrir la función fueron John Dodson y Merab Dvalishvili, quien logró controlar de buena manera el combate y por ende, se llevó el resultado.
La segunda pelea de la noche significó el regreso a la UFC de Daniel Pineda luego de seis años de ausencia, donde dos rounds le bastaron al estadounidense para acabar con su rival Herbert Burns por la vía del TKO.
Antes de la pelea estelar, dos combates se decidieron por la vía del TKO. En el primero de ellos, Jairzinho Rozenstruik dio cuenta de Junior Dos Santos con una poderosa combinación de puños que le otorgaron la victoria al surinamés. Ya en el combate co-estelar, Marlon Vera noqueó a Sean O’Malley sobre el final del primer round. Vera aprovechó una lesión que sufrió su contrincante durante el combate para finiquitar el encuentro y alzarse con el triunfo.
El combate estelar fue el último de la trilogía entre el campeón Stipe Miocic y Daniel Cormier, con el título del peso pesado en juego. Fue un duelo de toma y daca, donde por momentos pareció que el resultado podría inclinarse hacia cualquiera de los dos combatientes, quienes después de los cinco asaltos pactados, dejaron la decisión en manos de los jueces. Y para no variar, la decisión unánime (49-46, 49-46 y 48-47) fue para Miocic, quien retuvo el campeonato luego de una intensa pelea.
Después de la pelea, Cormier tuvo que ser llevado al hospital para que su ojo izquierdo fuera revisado, ya que en el tercer round sufrió un piquete accidental que, en palabras del luchador, lo privó de la vista por el resto del combate. Horas más tarde fue dado de alta, diagnosticado con un desgarre de córnea que no requerirá cirugía. Finalmente, el estadounidense declaró al termino de la pelea que esta fue su última lucha en MMA, por lo que UFC 252 significó la actuación final de Cormier en un octágono.
