Por Renato León / @renatoronte

Fueron cinco meses de espera desde la ida de los octavos de final de la UEFA Europa League, esta vez fue el Molineux Stadium el lugar que vio la conclusión de estos dos partidos entre Wolves y Olympiacos.

Los jugadores con los que iniciaron los equipos son los siguientes:

Wolves: Rui Patricio, Saïss, Coady, Boly, Castro, Moutinho, Neves, Doherty, Jiménez, Podence, Traoré.

Olympiacos: Allain, Tsimikas, Cissé, Ba, Elabdellaoui, Camara, Guillherme, Bouchalakis, Masouras, El-Arabi, Valbuena.

Pasados los primeros 55 segundos del partido ya había ocurrido el primer intento de gol, el tiro de Raúl Jiménez se fue desviado ante la mirada de Bobby Allain. En los primeros minutos de juego era claro que el cuadro local dominaba, las acciones las llevaban en el terreno de Olympiacos, equipo que no lograba salir jugando.

A los siete minutos se marcaba penal a favor de los Wolves. El portero de los griegos se había recargado sobre la espalda de Podence. Raúl Jiménez fue el encargado de tirar el penal; tras engañar al portero, tiro a la derecha y marcó el 1 – 0.

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Fotografía vía: @UEFAcom_es

El primer cambio se realizó cuando Jonny Castro se lastimó y debió salir del terreno de juego, Rubén Vinagre ingresó en su lugar al minuto 17.

En una jugada a máxima velocidad por la banda izquierda, los jugadores de Olympiacos lograron acercarse a la portería rival. Rui Patricio recostó a la derecha y alcanzó a mandar el balón a tiro de esquina. Una de los acercamientos más peligrosos del partido.

Unos minutos después, Mady Camara, de Olympiacos, aprovechó una diagonal al manchón penal para tirar, y tras un pequeño desvío el balón era imposible de alcanzar para Rui. Tras unos momentos, el VAR señaló que había una posición adelantada y se anuló el gol al minuto 31.

Olympiacos se tiró al frente y logró acercamientos importantes, entre algunos tiros y jugadas que no fueron de gran peligro.

El primer tiempo finalizó con tres amonestados, uno de los Wolves y dos de Olympiacos. Se jugó hasta el 45+8 para reponer los minutos por la entrada de las asistencias médicas.

El segundo tiempo inició, se fueron realizando los cambios según las estrategias de los técnicos. El juego subió de intensidad y no había forma de determinar qué equipo estaba más cerca de la anotación.

A lo largo de los siguientes cuarenta y cinco minutos los porteros se convirtieron en las figuras que mantenían sus marcos intactos. Allain destacó en los mano a mano, pues en dos ocasiones quedó de frente a un delantero rival y logró detener esos avances (uno fue fuera de lugar); por su parte, Rui Patricio detuvo la jugada más importante de Olympiacos, logró desviar en la línea un cabezazo al minuto 81.

El medio campo dejó de existir, era un partido de ida y vuelta, cada par de minutos los equipos lograban acercarse al marco rival. Abundaron los tiros que se iban a un lado de las porterías.

Al minuto 90+6 los equipos seguían presionando. Finalmente, el sonido del silbato alivió a los ganadores, pues con ese único gol al minuto 8, se ganó en el global (2 – 1). Los abrazos no se hicieron esperar.

Olympiacos no logró avanzar, ni dejar fuera a otro equipo inglés (Eliminaron al Arsenal en dieciseisavos).

El Wolverhampton se enfrentará al Sevilla en los cuartos de final de la Liga de Europa, el 11 de agosto.