Este es el Milán que todos queremos ver. No sólo los aficionados, todos los amantes del buen futbol. Si nos quedáramos con lo poco o mucho mostrado en este futbol post-parón, sin duda, después del Real Madrid, del Bayern Münich y de algún otro equipo que se me esté escapando, el Milán ha sido una muy grata noticia. Profundo entendimiento del planteamiento de Stefano Pioli, futbol atrevido que combina buen trato del balón con saber esperar y contragolpear, al igual que, por primera vez en años, generación constante de oportunidades.
Siendo sinceros, muchos esperamos hasta una goleada por parte del Atalanta, en el escenario más fatalista para los de Lombardía. Llegando segundos en la tabla general, con, aunque escasas, oportunidades de arrebatarle el título a la Juventus. Con jugadores con rachas de goleo y asistencias impresionantes -Luis Muriel, Duván Zapata y Josip Illicic tienen 15 goles o más en la liga- y tras romper el récord de más goles anotados desde la temporada 1958/59.
El partido comenzó con los de Bérgamo como siempre, mostrando poderío ofensivo y en búsqueda rápida y eléctrica del arco rival. Sin embargo, en una pelota parada, el turco Hakan Calhanoglu, profundamente revalorizado desde la reanudación, clavó un auténtico golazo a lo Toni Kross vs Suecia en Rusia 2018. Sorpresa para todos, incluso para el Milán, que tomó una seria motivación después de este gol.
El gol del empate cayó en un desafortunado (para los rossoneros) rebote que cayó en los pies de Duván Zapata, que con base en su poderío físico, salió avante de la marca de Davide Calabria y definió por debajo de Donnarumma, quien minutos antes había detenido un penal a Ruslan Malinovski.
El segundo tiempo fue un ida y vuelta, con el Atalanta más cerca del segundo que el Milán. La neta redacto medio culero y no puedo transmitir las emociones del encuentro, pero fue un auténtico partidazo, digno de dos equipos enrachados y que parecen en ascenso.
Mérito para Stefano Pioli y para sus jugadores de banca. El Milán llegaba con las bajas por lesión de Alessio Romagnoli y por suspensión de Theo Hernández e Ismael Bennacer, los tres piezas clave del parado táctico. Fueron sustituidos en el XI de manera ejemplar por Diego Laxalt, por Theo, y el juvenil Matteo Gabbia, por Romagnoli. Lamentablemente no podemos decir lo mismo de Lucas Biglia, quien sustituyó a Bennacer. Un futbolista sumamente imprudente con sus decisiones y que ha perdido muchísima movilidad para ser un volante de contención. Increíble que este señor cobre 2.5 millones de euros anuales.
Por parte de los Gasperini, hay poco que decir. Un espectáculo visual observar un partido de ellos, y añadiendo el juego enrachado del Milán, bofetada para aquellos que piensan que la Serie A es futbol lento y aburrido. Espero muchos hayan visto este encuentro.
Lo mejor del partido: la consolidación de Pioli, la forma de Hakan y Zlatan y el futbol ofensivo de Duván Zapata, «Papu» Gómez y compañía.
Lo peor del partido: Lucas Biglia y Rafael Toloi. El primero está para regresarse a Argentina a retirarse y el segundo fue ridiculizado en el primer tiempo. Mal partido del brasileño.
