Leo Monterd Andrade/@LeoMonterd10

Cuando se escucha el nombre de Paola Longoria, normalmente siempre viene acompañado de triunfos, medallas, campeonatos, pero sobre todo de las palabras “orgullo mexicano”, y es que la raquetbolista se ha encargado de ser el estandarte dorado, esa insignia del deporte mexicano que se ha encargando de poner en alto nuestra bandera. Paola Michelle llegó a los 31 años de edad recientemente, es por ello que a manera de homenaje, te invito a conocer y dimensionar las razones por las cuáles deberíamos colocarla como un modelo a seguir y como la deportista mexicana más dominante y exitosa de TODOS los tiempos.

Su romance con el éxito y la grandeza

La oriunda de San Luis Potosí es conocida por hacer lo que parece imposible, posible, y es que desde su debut en aquel lejano 2007, la gloria, el éxito y los triunfos nunca se han separado de su camino. Hoy en día Paola suma 105 títulos en su carrera, sí, 105 ¿Impresionante, ¿no? Sumémosle una racha histórica sin ser vencida a lo largo de casi tres años y medio, todo ello la coloca como la número 1 del Ranking mundial, cuestión que ha repetido de manera consecutiva en los últimos ocho años. ¿Cuántos deportistas ,sin importar nacionalidad, pueden presumir tal dominio en su disciplina? Simplemente, INCOMPARABLE

Paola es una mujer que no sólo soñó, sino que trabajó para alcanzar la cima en el ráquetbol profesional y a ciencia cierta, NUNCA ha quedado a deber, prueba de ello son sus 10 medallas en Juegos Centroamericanos y del Caribe, sus nueve oros panamericanos, sus seis campeonatos panamericanos (2da máxima ganadora en la historia del torneo), sus tres campeonatos del mundo y sus 87 títulos de Grand Slam (eventos del Ladies Professional Racquetball Tour) pero sobre todo su actitud de vida de SIEMPRE ir por más 

El bienestar colectivo-deportivo, su prioridad

A lo largo de su carrera, la mexicana no se ha cansado de sobresalir, de acaparar reflectores y miradas para que el Comité Olímpico Internacional apruebe el ráquetbol como deporte olímpico. Para su desgracia no lo ha conseguido, sin embargo, fiel a su costumbre y como ella misma lo ha dicho, luchará hasta el final por conseguir sus sueños (ver su deporte en la justa veraniega y obtener una medalla), la meta luce difícil pues se vislumbra que para 2024, aún no será aprobada la disciplina y en 2028 (quizá cuando ya esté activa), ella ya no jugaría más pero su incesante lucha no parará pues el bien colectivo, es su prioridad.

Agreguemos que la sanluisina ya abrió su escuela de ráquetbol en su estado natal, su motivación es formar jóvenes talentos que traigan medallas olímpicas a México y enorgullezcan a los millones de mexicanos, tal y como ella lo hizo en todas las demás competencias. Muy pocas personas luchan por una causa que quizá no les va a redituar directamente frutos, pues esta cualidad es otro distintivo de Paola. ¡Liderazgo y sacrificio absoluto!

Una mujer excepcional 

Como cualquier ser humano, la vida de Paola no ha sido perfecta. En 2014 cuando perdió su racha, pensó en el retiro, pues asimilar una derrota no fue sencillo; no obstante, supo que aún tenía mucho para dar a nivel selección e individual. Su vida trascendió a lo deportivo pues además de ser la mejor raquetbolista del mundo, estudió una licenciatura en Ingeniería Mecánica y una maestría en Ciencias Políticas, además ha forjado su nombre como una marca por lo que ya lanzó su línea de raquetas.

Por si fuera poco, Paola practicó tenis, fútbol y natación en sus primeros años; además es parte del Ejército militar mexicano, todo esto incluyendo que se da tiempo para disfrutar con su familia y amigos, aunque claro, siempre con la responsabilidad que conlleva el ser una atleta de alto rendimiento. Nadie desea que su carrera deportiva acabe pronto, pero algún día dirá adiós y es deseo de muchos, verla como dirigente de CONADE (Comisión Nacional del Deporte) para que con su liderazgo ate los cabos sueltos, las incógnitas a resolver y dé esperanza a todos los deportistas mexicanos, tal y como lo ha hecho desde su trinchera a cada momento.

Paola Michelle Longoria Pérez es un nombre que quedará en los libros de oro del deporte mexicano y que cualquier niño/niña/joven que busque incursionar y trascender en el deporte, (en cualquier disciplina) debe tener en su memoria, pues esta mujer es un vivo ejemplo de que “Si se cree y se trabaja, se puede”- Simeone.

¡Te espero en la próxima entrega!