El béisbol de grandes ligas está a punto de regresar. Luego de múltiples reuniones entre autoridades de la Major League Baseball (MLB), jugadores y equipos, se llegó a un acuerdo para llevar a cabo la temporada 2020, con un calendario ya definido de un sprint de 60 juegos para cada equipo. Recordemos que estas negociaciones y afectaciones al calendario original de 162 partidos vienen precedidas por la pandemia que atraviesa Estados Unidos y el mundo en general, provocada por el virus COVID-19, por lo que además de la reducción del número de juegos, se establecieron estrictas medidas sanitarias para llevar a cabo la temporada, además de un proceso de dos etapas para la prevención del esparcimiento del virus en la reanudación de actividades.

La primera etapa duró 8 días, en la cual se sometieron a pruebas de detección del virus peloteros y personal de los equipos, con el objetivo de empezar con el «Summer Camp«, arrojando un total de 3740 pruebas realizadas, con 3674 negativos y 66 positivos, de los cuales 58 son jugadores y 8 son empleados de las franquicias, según reportes de ESPN. Este proceso incluyó algunas demoras en la entrega de resultados, las cuales propiciaron la cancelación de algunas prácticas de equipos ante la incertidumbre de conocer el estado de salud de sus miembros.
La segunda etapa, llamada fase de monitoreo, consiste en una observación constante del personal involucrado, ya que de acuerdo al manual de operaciones acordado por la MLB y el sindicato de jugadores para el 2020, jugadores y staff tendrán que hacerse pruebas de coronavirus cada dos días durante el resto de la temporada y playoffs, con acceso a los resultados entre 24 y 48 horas después de realizarse el estudio. La primera ronda de esta fase ya tuvo sus primeros resultados, donde de 2111 pruebas, 2101 fueron negativos y solo 10 dieron positivo.
A pesar de los casos positivos de coronavirus, no se espera que afecten el inicio de temporada programado para el 23 de Julio con los partidos Yankees-Nationals y Dodgers-Giants.
