Las últimas semanas han sido el explotar de una crisis que arrastraba el FC Barcelona desde ya hace un par de temporadas. Y que, según rumores, se coronaría con la salida de su máximo refente, Leo Messi.

Messi, ha jugado toda su carrera en el equipo azulgrana, y según sus antiguas declaraciónes, su intención siempre había sido terminar ahí su carrera. Sin embargo, también ha manifestado que gusta de un proyecto ganador, con visión de un gran equipo y éxito a corto, mediano y largo plazo; justamente del que carece el equipo catalán.

Pero lo que ha terminado de enfurecer al crack argentino son los medios de comunicación y algunos dirigentes que lo culpan injustamente de todo. Los que opinan que si un jugador ha venido al club, es porque el lo pidió; si alguien se va, es porque el lo pidió; y que él toma todas las decisiones institucionales. Algo completamente falso y que no hace más que despertar su furor y convencerlo de irse del club.

El disgusto radica en que Leo siente que temporada a temporada es fuertemente señalado, hasta el punto de hacer parecer que el problema del club es él. Y justamente esto es lo que lo ha llevado a interrumpir su renovación en el club, y a buscar su salida del equipo como agente libre cuando termine su contrato, a finales de la próxima temporada.

Además, César Delgado, quien es un amigo íntimo del argentino, confirmó los rumores en su cuenta de Twitter. Demostrándonos así que esta vez va en serio, Leo quiere salir.

Algo que sin lugar a duda sería la cereza del pastel en la pécima gestión deportiva de Bartomeu. Y dejaría al equipo sin un referente y muy probablemente con un importante descenso en el nivel de juego.

Mientras que Leo, por su parte, se enfrentaría a un nuevo entorno saliendo de su zona de confort. Y, a menos que regrese a jugar en su natal Argentina, llegaría a uno de los equipos más grandes de Europa. Manchester City, Inter, y Juventus suenan como posibles candidatos.

Messi le ha dado mucho a los azulgranas. Parece difícil imaginarselo fuera del club, pero lo cierto es que su salida afectaría más al Barcelona que a él. Y supondría un nuevo capítulo en su carrera profesional, la cual hasta el momento ha sido una de las mejores en la historia de este deporte. La decisión final de continuar o no está en sus manos.