Por Katia Fernández
Al inicio de la Liga MX Femenil las especulaciones eran grandes, ¿funcionará el proyecto? ¿Tendrá la respuesta positiva de los aficionados? ¿Ayudará al desarrollo de las deportistas?, pero poco a poco el poder femenino comenzó a tomar fuerza en el deporte en distintas áreas, dentro del campo y fuera de él.
Marcando su nombre a nivel mundial rompiendo récords de asistencia, es una de las formas en que la liga femenil mexicana ha acaparado la atención; y ahora también es representada en el extranjero por el talento que han desarrollado las jugadoras que son partícipes de este torneo.
El primer caso fue el de Cecilia Santiago, una arquera de experiencia que, si bien ya había demostrado su talento antes de la creación del máximo circuito de fútbol femenil en México, se consolidó al demostrar su constancia defendiendo el arco de las Águilas del América hasta hacerlas campeonas.
Santiago fue fichada por el PSV Femenil y en su primer año ya clasificó junto a su equipo a Champions por primera vez en la historia del Club terminando en el primer lugar de la Eredivisie.
Hace poco se confirmó la llegada de Rubí Soto, máxima goleadora de Chivas Femenil, al Villareal CF Femenino donde promete sorprender con sus habilidades como ‘killer’ en el continente europeo para seguir poniendo el nombre de México (y de la Liga en la que pocos creían) en alto y ayudar a su nuevo equipo a ascender a la Primera Iberdrola.
Sin duda la llegada de estas jugadoras que se suman a leyendas del fútbol nacional que poco a poco se han adueñado del esférico en Europa, como Charlyn Corral y Kenti Robles, en el Atlético de Madrid Femenino; así como Kiana Palacios en el Real Sociedad, abre camino para que más jugadoras de la Liga MX Femenil puedan soñar en llevar su talento a otras fronteras.
