Todos coincidimos en que el futbol italiano, de las ligas europeas TOP, es el más físico de todos. Quizá podríamos entrar en un debate, en el que los más experimentados de ambos bandos tendrían argumentos muy válidos, sobre si el futbol inglés podría llevarse ese bizarro galardón inexistente.
El día de hoy, de una manera un poco indirecta, ha quedado en evidencia. El Milán ha vencido a la Roma por marcador de dos goles a cero en San Siro. Te cuento los detalles del encuentro.
El partido tuvo una primera mitad bastante sosa. Dos equipos con moderadas intenciones de hacer daño, con una Roma que buscó aprovechar el vértigo generado por Justin Kluivert y Henrik Mkhitrayan y cuya más cercana aproximación fue un remate de cabeza de Edin Dzeko frente a la portería de Donnarumma, sigo sin explicarme cómo es que, con la calidad del bosnio, no fue anotación.
El Milán, por su parte, empleó sus ya conocidas y prolongadas, muchas veces sin fruto alguno, posesiones. Fueron incapaces de encontrar, salvo una vez, a su arma letal Theo Hernández, quien conectó un centro a la cabeza de Calhanoglu en el tercer cuarto de hora del primer tiempo, sin embargo, el turco remató de manera asquerosa.
Para la segunda mitad se puso en evidencia lo que menciono al principio. Es cierto que el físico, en todos los deportes, es importante, sería una estupidez quererme hacer el sabio por decir eso. Lo que quiero explicar es que, en países como Inglaterra, España, Alemania, donde el rival a veces no te asfixia tanto físicamente como en Italia, la calidad individual, ante la falta de entendimiento colectivo, tiene más probabilidad de hacerse presente, incluso en el marcador. El primer gol del Milán, obra de Ante Rébic (76′), se originó por un error en un pase hacia atrás de Davide Zappacosta, y la falta del penal que después convirtió Calhanoglu (89′), por un pase muy débil de Diawara y una imprudencia de Chris Smalling. Indicios de cansancio.
A partir de la entrada de futbolistas como Alexis Saelemaekers y Lucas Paquetá, los rossoneros cambiaron el rumbo del encuentro, y la Loba se desdibujó.
Gran triunfo para los rossoneri, que continúan en su lucha por entrar a Europa League. Mientras que la Roma parece que tendrá que conformarse con lo mismo, puesto que con esta derrota, se alejan seis puntos del cuarto lugar Atalanta y, siendo sinceros, para alcanzar a ese equipo se necesita mucho, pero mucho más, de lo que hoy exhibió el equipo de Paulo Fonseca.
P.D. ¡Qué necedad de los directivos de la Serie A por jugar a esas horas! Regresando de un parón de 3 meses, con partidos cada 3 o 4 días, y encima jugando a 35 grados.
