Seamos o no fanáticos del boxeo, alguna vez hemos oído hablar de Mike Tyson: figura del box, garantía de polémica, y siempre dando de qué hablar, para bien o para mal. Hace exactamente 23 años, se dio uno de los combates que, la prensa especializada, ha catalogado como uno de los más bochornosos: Tyson vs Holyfield II. La nota no la dio el combate o el resultado del mismo, sino que Iron Mike se llevó las portadas gracias a la extraña decisión de… arrancar un pedazo de oreja a su rival: Evander Holyfield. La historia:

Tyson vs Holyfield I: «Finally»

El 9 de Noviembre de 1996, ambos pugilistas se vieron las caras en el cuadrilátero del MGM Grand Garden Arena por primera vez: Tyson llegaba como campeón de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) ante un Evander «Real Deal» Holyfield, que buscaba ser el segundo boxeador en la historia en ganar el cinturón de campeón mundial de pesos pesados en tres ocasiones. El referee designado para ese combate fue el estadounidense Mitch Halpern.

Promocional de Tyson vs Holyfield I

Luego de 11 rounds, Halpern detuvo la pelea en favor de Holyfield, declarándolo ganador por nocaut técnico. La esquina de «Iron Mike» protestó por unos supuestos cabezazos que Holyfield había propinado a Tyson, sin que esto alterara el resultado de la pelea, por lo que «Real Deal» se alzó como vencedor e hizo historia, al propinarle a Tyson la segunda derrota de su carrera y obtener su tercer título de peso pesado.

Tyson vs Holyfield II: Bite Fight

Luego del primer combate, Iron Mike y su equipo buscaron una revancha lo más pronto posible, la cual se concretó para el 3 de Mayo de 1997 en la propia Grand Garden Arena. Sin embargo, la pelea tuvo que postergarse hasta el 28 de Junio del mismo año. La AMB volvió a designar a Mitch Halpern como el encargado de impartir justicia en el combate, a lo que el equipo de Tyson reclamó. A pesar de ser ratificado, Halpern decidió retirarse del encuentro por voluntad propia, por lo que Mills Lane fue el encargado de oficiar la pelea. Era un rematch bastante esperado por los fanáticos del pugilismo, y por los no tan fanáticos también, pues la especulación mediática que se había generado alrededor hizo que la expectativa fuera alta.

Llegó el 28 de Junio en Las Vegas y el combate inició con Holyfield dominando el primer asalto, en lo que parecía una copia del primer encuentro entre ambos pugilistas. En el segundo round, un cabezazo de Evander, aparentemente sin intención, le provocó a Tyson un corte sobre el ojo derecho, hecho que el referee Lane no consideró para una penalización, enloqueciendo a Iron Mike. Y entonces, comenzó el fatídico tercer asalto.

Tyson intentó comenzar el round sin el protector bucal, pero Lane se dio cuenta y lo obligó a ponérselo. Aproximadamente faltando 40 segundos para que finalizara el asalto, Holyfield se engancha con un «clinch» a Tyson, situación que Iron Mike aprovecha para morder la oreja de Evander y arrancar un pedazo de cartílago, provocando el dolor de su rival y el desconcierto del juez, quien detiene momentáneamente la pelea para averiguar qué había sucedido. Luego de ser evaluado por un médico, el combate se reanuda con una sanción de dos puntos para Tyson, quien totalmente enloquecido, vuelve a buscar la oreja de «Real Deal». El round finalizó, y cuando Lane se acerca a ver la condición de Holyfield, se da cuenta que su otra oreja también estaba marcada por la dentadura de Tyson, por lo que decide terminar la pelea y descalificar a Mike. Acto seguido, el cuadrilátero se convirtió en una sucursal del manicomio.

Momento de la mordida de Tyson. Vía: La Vanguardia

Tras la pelea, Tyson perdió su licencia para boxear en Las Vegas, aunque no muchos meses después la recuperaría, además de ser multado con 3 millones de dólares. Tiempo después, Iron Mike se disculpó en televisión con Evander, aceptando que fue un acto visceral por la tensión y enojo del momento. En el 2004, Holyfield declaró que había aceptado las disculpas y que no existía rencor alguno entre ambos pugilistas, marcando el fin de uno de los episodios más extravagantes, mediáticos y recordados en la historia del boxeo.