La Bundesliga 2019/2020 llegó a su fin, y el FC Bayern München se proclamó campeón de Alemania por octava ocasión consecutiva. Tras el éxito conseguido, hacemos un repaso al camino del gigante bávaro para hacerse con el título de esta temporada.

Luego de coronarse por séptima ocasión en fila durante la campaña de 2019, el Bayern tenía como objetivo lograr el octacampeonato de Bundesliga, hecho sin precedentes en la competición, que además representaría conseguir el título número 30 en la historia del club.
La plantilla sufrió algunos cambios de cara a la temporada, pues con la salida de dos históricos del club como Arjen Robben y Franck Ribery, se abrieron dos huecos por las laterales que el equipo tuvo que cubrir con sangre nueva. Además de las bajas de Robben y Ribery, entre los jugadores importantes que salieron del club, estuvieron el defensa central Mats Hummels, quien volvió al Borussia Dortmund y Rafinha, lateral que regresó a su natal Brasil para jugar con el Flamengo. En el ataque, Renato Sanches fue traspasado al Lille luego de no poder despuntar con los bávaros, mientras que James Rodríguez regresó al Real Madrid luego de que el Bayern no hiciera efectiva la cláusula de compra del jugador colombiano.
Los refuerzos no se hicieron esperar y al ataque las llegadas de Ivan Perisic y Philippe Coutinho sirvieron para cubrir los huecos que habían dejado James y Robbery. El Bayern también abrió la cartera para apuntalar la defensa, con la llegada del lateral francés campeón del mundo procedente del Stuttgart, Benjamin Pavard, y su compañero de selección y ex-jugador del Atlético de Madrid, el defensa central Lucas Hernández.
La temporada inició el 16 de Agosto en el Allianz Arena, con el entrenador croata Niko Kovac al mando del conjunto bávaro, quienes recibieron al Hertha Berlín, partido que terminó en empate a 2 goles. Una racha de 5 partidos sin perder donde cosechó 4 victorias y un empate ante el Leipzig le valieron colocarse en el primer lugar de la tabla luego de 6 fechas, pero había algo en el estilo de juego que no convencía a los aficionados. El equipo comenzó una debacle al caer en el Allianz ante el Hoffenheim 1-2, seguido de un empate a 2 con el Augsburg y un triunfo ante el Unión Berlín. Sin embargo, la siguiente semana los bávaros cayeron goleados 5 a 1 en casa del Eintracht Frankfurt en la antesala de un encuentro de vital importancia ante el Borussia Dortmund, lo que dejó a los de München en cuarto lugar a cuatro puntos del puntero, el Borussia Mönchengladbach. Este resultado le valió la destitución a Niko Kovac, siendo sustituido momentáneamente por Hansi Flick, quien más adelante en el torneo, sería ratificado como el timonel del equipo por el resto de la temporada.

La presentación de Flick en Bundesliga no pudo haber sido mejor, pues el equipo derrotó en el Allianz 4-0 al Borussia Dortmund en el denominado Der Klassiker del fútbol alemán, y la siguiente semana, los bávaros golearon a domicilio al Fortuna Dusseldorf. A pesar de ello, dos derrotas al hilo ante el Bayer Leverkusen y el Borussia Mönchengladbach hicieron caer al Bayern hasta el séptimo lugar general, su peor clasificación en toda la temporada. Pero el gigante alemán despertó, y desde el 7 de Diciembre, fecha en que los dirigidos por Flick cayeron en su visita al Borussia Park, no volvieron a perder un solo partido en Bundesliga, ganando sus 3 encuentros antes del parón invernal y colocándose en tercer lugar general para dar inicio a la remontada en la tabla en búsqueda del título 30.
Tras regresar a las actividades en Enero, el Bayern ligó seis victorias hasta que se topó con la visita del RB Leipzig a Múnich, equipo que logró sacarle el empate sin goles a los bávaros. Cuatro victorias más afianzaron al Bayern al liderato de la Bundesliga con 55 puntos, mientras que, su más cercano perseguidor, el Borussia Dortmund, marchaba cuatro puntos detrás, hasta que el fútbol alemán y el deporte en general, se vieron obligados a detener actividades derivado de la pandemia mundial causada por el virus COVID-19.
Este parón puso en jaque a las distintas ligas de fútbol alrededor del mundo, las cuales se esforzaron en encontrar una alternativa durante semanas que representara una solución viable tanto para jugadores como aficionados, y en general todo aquel que estuviera relacionado con el mundo del fútbol. La respuesta llegó el 7 de Mayo, cuando la Bundesliga oficializó que el fútbol volvería al país teutón, con partidos a puerta cerrada y distintas medidas de sanidad para cuidar la integridad de todos los participantes.

Esta «tercera» parte de la temporada de la Bundesliga dio inicio el 16 de mayo con el encuentro entre el Schalke 04 y el Borussia Dortmund, conjunto que se mantenía en la pelea por la meisterschale con los bávaros. El Bayern recibió al Unión Berlín en esta nueva modalidad de competencia, donde lograron imponerse 2-0 y mantener la distancia con el Dortmund. Una semana más tarde cobraron venganza al vencer 5-2 al Eintracht Frankfurt y el equipo se perfilaba a una dura visita al Signal Iduna Park en lo que podría ser un encuentro que definiera el rumbo del campeonato de Alemania, ya que aún con la derrota del Bayern, el equipo seguiría arriba en la tabla por un punto, pero el factor anímico podía inclinarse de lado del Dortmund. El partido llegó y fue un encuentro muy trabado en medio campo, con polémica, espectáculo, y una pincelada de Joshua Kimmich que le dio la victoria a la visita y con ello, el Bayern logró ampliar la brecha a 7 puntos rumbo al octacampeonato.

Era cuestión de tiempo para que el título se lograra, y luego de despacharse al Fortuna Düsseldorf, Bayer Leverkusen y Borussia Mönchengladbach, la oportunidad de dar la estocada final por el título llegó en la jornada 32 en la visita al Weserstadion. Una victoria ante el Werder Bremen le daría al gigante bávaro la ventaja definitiva en la tabla sobre el Dortmund, y del botín de Robert Lewandowski, consiguieron el triunfo 0-1 y con ello, consagrarse campeones y hacerse con su octava ensaladera en fila, siendo el primer equipo que se coronó en las llamadas ligas top de Europa, después del parón por el COVID-19 (sin contar al PSG, ya que la Ligue 1 fue declarada como terminada sin disputarse más partidos). Dos jornadas y dos victorias más tarde, el equipo pudo alzar la meisterschale en campo del Wolfsburg, equipo al que derrotaron 0-4, y con ello, finalizó la temporada de fútbol alemán.
No solo fue una temporada de récord por la cantidad de Bundesligas ganadas de manera consecutiva, sino que muchos de los jugadores tuvieron actuaciones bastante destacadas a lo largo del curso: En la portería, Manuel Neuer, tuvo 14 vallas invictas y atajadas claves en la obtención del título. Las bandas estuvieron cubiertas por Benjamin Pavard y la joven revelación canadiense, Alphonso Davies, quien se ganó un lugar en el XI titular de Flick con sus buenas actuaciones. La central estuvo a cargo de Jerome Boateng y David Alaba, quien estuvo alternando con Niklas Süle como acompañante de Boateng. Mención especial para Joshua Kimmich, quien se desempeñó en distintas posiciones tanto en la defensa como el medio campo, demostrando su calidad y talento para jugar fútbol sin importar la posición. La media con Thiago y Göretzka funcionó como motor para darle otro enfoque al estilo de juego del Bayern. En las bandas, Serge Gnabry por un lado y Kingsley Coman del otro, crearon caos y desbordaron para enviar balones al área con peligro de gol. Thomas Müller, quien hasta antes de la llegada de Flick al banco estaba prácticamente borrado del equipo, tuvo un repunte y terminó como líder asistidor de la Bundesliga con 21 pases de gol, lo que le valió el récord como máximo asistidor en una temporada de Bundesliga. Y en la delantera, Robert Lewandowski. El jugador polaco se consagró campeón de goleo con 34 dianas, siendo su quinto título de goleo en la Bundesliga, además de ser nombrado MVP del torneo e impuso un récord a principio de temporada anotando por lo menos un tanto durante 11 jornadas consecutivas.

Las estadísticas finales del gigante alemán datan de 82 puntos, producto de 26 victorias, 4 empates y 4 derrotas y una diferencia de goles de +68, con 100 goles anotados (segundo mejor registro en la historia de la Bundesliga) por 32 recibidos, cifras que consolidan una temporada extraordinaria para los de Baviera.
El Bayern está acostumbrado a un alto nivel de exigencia y resultados, por lo que este título sorprende a pocos, aunque sí, a muchos les puede resultar aburrido que siempre «gane el mismo». Sin embargo, un club de tanta gallardía e historia como lo es el Bayern München está obligado a pelear todos los títulos que dispute y esta vez no fue la excepción. El camino por la Bundesliga número 30 se concretó, pero el Bayern aún tiene en puerta el compromiso por la final de la DFB Pokal ante el Bayer Leverkusen, y aún más importante, sigue vivo en busca de la sexta orejona de su historia, pues disputará el compromiso de vuelta de los octavos de final de la UEFA Champions League ante el Chelsea FC.
