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En la antepenúltima jornada de la Liga Alemana, el Bayern Munich ha asegurado su octavo título local de manera consecutivo. Tras derrotar por la mínima diferencia a uno de los sotaneros, Werder Bremen, el cuadro de Hansi Flick ha cumplido los deberes y ya consiguió el primero de los tres campeonatos que tiene en mira.

En un juego que fue acompañado en gran parte por la lluvia veraniega de Bremen, los Bávaros consiguieron mediante la solitaria anotación de Robert Lewandowsky el triunfo necesario para afianzarse en la cima de la tabla y de paso, complicar más la situación del Werder

Desde el arranque del partido los de Bavaria se fueron al frente, con la firme intención de hacer valer la superioridad de plantillas y amarrar de una vez por todas el campeonato.

Sin embargo, el cuadro de Bremen, que vive una lucha completamente opuesta, intentó replegarse y por ahí sacar un valioso punto en su búsqueda de permanecer en la primera división.

Pese al dominio evidente de los rojos, no podían rematar a placer debido al buen planteamiento rival. Fue hasta la recta final del primer lapso que el marcador se inauguró. Tras un gran pase de Jeremy Boateng, Robert Lewandowsky controló de pecho y acto seguido definió de primera para vencer en la salida al guardameta local.

En la parte complementaria, la tendencia continuó y nuevamente el polaco veía red con un gran gesto técnico para rematar. Sin embargo, el abanderado señaló posición adelantada.

El Bayern intentó ampliar la ventaja con un disparo de Kingsley Coman dentro del área grande, pero bien el guardameta Pavlenka aguantó en primer poste y rechazó el esférico.

Minutos después, un gran centro por costado izquierdo pasó de largo y Thomas Muller no pudo empujar la redonda.

Para la recta final la cosa se complico para el gigante alemán ya que Alphonso Davies recibió su segunda tarjeta amarilla y dejaba a su equipo en desventaja numérica con diez minutos por delante.

A partir de ello, el cuadro verdiblanco tomó valor e intentó lanzarse al ataque para evitar el descalabro de última hora.  Sin embargo, el guardameta Manuel Neuer estuvo atento para fiel a su estilo cortar los pases filtrados y ya en la compensación una gran atajada le evitó el empate a los anfitriones y selló su trigésima ensaladera (la octava al hilo). e