
La novela de Antonio Brown sigue dando de qué hablar, el ex receptor de la NFL fue sentenciado a dos años de libertad condicional tras un incidente ocurrido a principios del presente año en el que presuntamente agredió a un hombre y robó un vehículo en el estado de Florida.
El acontecimiento tuvo lugar en enero en las inmediaciones de la casa de Brown, cuando un trabajador de mudanzas llevó al hogar del ex jugador unos artículos que trasladaba desde California, ahí reportó que tanto Antonio como su entrenador Glenn Holt lo agredieron, le robaron su vehículo y otros daños materiales con valor de mil dólares, cargos que el atleta rechazó en un principio.
Durante una audiencia el viernes, un juez del condado de Broward condenó a Brown a dos años de libertad condicional y le ordenó someterse a constante evaluación psiquiátrica. Brown recibió la orden de tomar una clase de manejo de la ira de 13 semanas y hacer 100 horas de servicio comunitario, dijo su abogado Carson Hancock en un comunicado.
«Esta fue una resolución negociada por la Oficina del Fiscal del Estado de Broward y fue aceptada tanto por el Sr. Brown como por el juez presidente», dijo Hancock en el comunicado. «El Sr. Brown no se opuso a los cargos reducidos y recibió una retención de adjudicación, lo que significa que esto no fue una condena penal».
Esta fue sólo una de las múltiples indisciplinas y problemas en los que se ha involucrado el que alguna vez fue un prolífico receptor de los Pittsburgh Steelers, entre ellos se encuentran sus incidentes en redes sociales, como la vez que transmitió en vivo el discurso post partido de Mike Tomlin en el que hizo uso del lenguaje obsceno en contra de los Patriots, su amarga despedida de los Steelers, la confrontación con Roethlisberger, su paso efímero por los Raiders y los Patriots, el incidente del casco, entre otros.
