
En lo que significó la vuelta del futbol italiano después de 3 meses de inactividad, Juventus y Milán se enfrentaron en la semifinal de vuelta de la copa Italia.
Como era de esperarse, ambos equipos se mostraron faltos de ritmo y las imprecisiones fueron la constante durante los 90 minutos que no vieron movimiento en el marcador. Pese al empate a cero, el cuadro bianconeri pudo acceder a la final debido al gol de visitante que marcó en el juego de ida.
Arrancó el partido en el Allianz Stadium y los locales buscaron rápidamente adelantarse en el marcador. Al minuto 12, ya tenían un penal a favor que el árbitro concedió luego de consultar el VAR y percatarse de que existía una mano del defensor Conti.
El cobro fue a cargo de Cristiano Ronaldo, y para sorpresa de propios y extraños envió el balón al poste, dejando escapar la oportunidad de adelantar a su equipo. Dicha falla representó apenas el segundo penalti errado por el comandante desde que arribó a Italia.
El respiro para los comandados Stefano Pioli se esfumó de inmediato y en la jugada inmediata sufrían la expulsión de Ante Rebic por una severa entrada sobre Danilo.
Ante la superioridad numérica, la Juve intentó liquidar en cuanto antes la eliminatoria, sin embargo, se puso de manifiesto la falta de ritmo y como si se tratara de un juego de pretemporada, se mostraron sumamente erráticos a la hora de generar peligro. La oportunidad mas clara corrió a cargo de un remate de Matuidi que salió a la ubicación del guardameta Donnaruma.
Fue así que llegamos al descanso, con un Milán que apostó por echarse atrás e intentar a la contra marcar el gol que los calificara a la final.
La tónica no cambió mucho para el complemento y los locales ahora probaron suerte con remates de media distancia y desbordes por las bandas. Sin embargo, el Milán se replegó bien y mantuvo el juego en el limbo hasta el final.
Nadie pudo marcar y debido a que el juego de ida finalizó 1-1 en San Siro, “La Vecchia Signora” accedió a la gran final con el criterio de gol de visitante y con ello se pone a las puertas de un título más. Para ello tendrá que derrotar a quien salga ganador del encuentro de mañana entre el Napoli y el Inter.
