Por: Juan José Ibarrola Dávila.

El miércoles pasado se realizó la asamblea de dueños en la cuál se pusieron varios temas sobre la mesa, los más sonados fueron las nuevas reglas que se tendrán este Apertura 2020. El día de ayer en el programa «La Última Palabra», Gustavo Mendoza dio a conocer que también se planteo la posibilidad de hipotecar las instalaciones de la FMF (Ferderación Mexicana de Futbol) con el fin de ayudar económicamente a los clubes más afectados por la pandemia.

Jesús Martínez, presidente de Grupo Pachuca, fue el que planteó la posibilidad de hipotecar las instalaciones ubicadas en Toluca.

Yon de Luisa quien es presidente de la FMF, cometo al respecto que es una posibilidad que se esta tomando en cuenta, por obvias razones no es algo que se tomé a la ligera; comento también que primero hay que ver cuantos equipos son los que necesitan la ayuda y después de eso, entender cual es la postura de la FMF ante esto.

La crisis económica por la que atraviesan los equipos mexicanos es algo real, claro esta que no a todos los clubes les afecta de la misma forma o en la misma magnitud, y la preocupación y desesperación de los dueños, directivos y jugadores es notoria; esto también fue factor para iniciar el Apertura 2020 el 24 de julio, México sigue en fase 3 y, aunque estará restringido el acceso a los estadio, todavía no es recomendable hacer actividades como jugar futbol.

Les recuerdo a mis lectores casos como el de Jaguares, que lastimosamente tuvo que ser desafilado por falta de capital para mantener al club, al cuerpo técnico y a los jugadores.

El hipotecar las instalaciones de la FMF sería una medida de desesperada por parte de la Federación, pero la realidad es que esta crisis esta empezando a sobrepasarlos. En caso de que así lo hicieran, un plan de como pagar este préstamo es primordial. Tendría que ser un trabajo en conjunto de los dueños y la gente de la Federación; la sana comunicación y el entendimiento no son exactamente lo suyo.

Claro está que nadie pidió esta enfermedad, nadie la deseaba y mucho menos la esperaban, pero es una sorpresa que en tres meses sin futbol, la Federación y los clubes no hayan sido capaces de prevenir esta situación y de hacer un plan para contrarrestarla; y si es que lo tienen, no está funcionando y no lo están sabiendo llevar a cabo, como siempre.

Con el anuncio de reglas como el repechaje, la liga mexicana está siendo fuertemente criticada, si la hipoteca se vuelve una realidad, las criticas explotaran en contra de la Federación.

En el caso de que se llegué a la decisión de no hipotecar, habrá que ver a que equipos afectará, de que forma y que medidas toman para arreglar el problema. También analizar si esta crisis económica empezará a afectar en los sueldos y esto a su vez en el torneo.

Yon de Luisa y el resto de la Federación entienden la gravedad de la crisis, la importancia de tomar una buena decisión y la dificultad que esto implica. Tienen una tarea muy difícil que estará llena de criticas, tomen la decisión que tomen.

El miércoles pasado empezó una nueva etapa en el futbol mexicano, tal parece que los cambios no paran y están lejos de parar.

Nos encontramos pronto.