Leo Monterd Andrade/@LeoMonterd10
Parece increíble que en pleno siglo XXI el racismo siga siendo un fenómeno que cobre víctimas día a día, la reciente muerte de George Floyd es un ejemplo más del vergonzoso y lamentable repudio que a lo largo de los años ha caído sobre las personas de la raza negra. En este sentido, el universo deportivo tampoco ha estado exento pues sin importar la disciplina, el continente o el personaje, el racismo se sigue haciendo presente y ha generado amenazas, insultos, temor, marginación e inclusive la pérdida de empleos…
Kaepernick lo advirtió y Trump lo “vetó”
Ante la ola de asesinatos de población afroamericana en Estados Unidos un valiente Colin Kaepernick alzó la mano para pronunciarse a nivel mundial ante su país, “No me voy a parar a demostrar orgullo por la bandera de un país que oprime a las personas de color”. El ex quarterback de los 49ers realizó una protesta pacífica y como “agradecimiento” nunca más lo volvieron a firmar una vez que finalizó su contrato en 2016, pese a que llegó a jugar un Super Bowl en años anteriores.
La influencia y presión de un empresario multimillonario y candidato a la presidencia en ese entonces como Trump, orilló a los directivos de la NFL a dejar sin “chamba” a un jugador talentoso. En aquella ocasión la voz fue pacífica, hoy que daría Trump para que las manifestaciones fueran de igual forma, aquellos calificativos de “irrespetuoso y anti patriotista” que le puso a Kaepernick hoy traen consigo consecuencias fatales como la muerte de un ex guardia de restaurante como George Floyd, pues como bien dicen “ignorar el racismo, es racismo”.
El fútbol un cómplice más de este odio
De acuerdo a un estudio hecho por “El País” de 2003 a noviembre de 2019 en España se checaron 34 mil actas (cédulas) arbitrales y sólo en 68 se encontraron reportes de actos racistas, sólo 68, impunidad al por mayor bajo el argumento de que dichos actos no sucedieron dentro de la cancha o en el tiempo del juego, ¡inverosímil! Hugo Sánchez, Balotelli, Dani Alves, Seedorf son jugadores de talla mundial que han sufrido actos de este tipo bajo los insultos o cánticos que incluyen “negro, mono, indio, uhh uhh uhh (onomatopeya de mono) e inclusive plátanos lanzados hacia su persona.
Muchos concordaron en estar “acostumbrados” a esta clase de actos, una verdadera vergüenza. ¿Por qué alguien debe lidiar diariamente con insultos o marginaciones sólo por ser de un tono diferente de piel?
Ningún deporte se salva, NBA una luz en el camino
Desde querer derrotar al primer campeón peso pesado de raza negra, Jack Johnson, con la premisa de “La esperanza blanca” -falsa superioridad- en 1915, hasta dudar de la edad de un basquetbolista como Serge Ibaka por el simple hecho de ser negro, han sido parte de las terribles muestras de racismo que han sufrido los deportistas de cualquier tipo de disciplina a lo largo de los años.
La National Basketball Association (NBA) ha sido una liga ejemplar en las sanciones que han tomado para eliminar esta ideología, desde la expulsión de por vida al dueño de un equipo de suma importancia como los Clippers, hasta la prohibición a estadios a gente que se ha atrevido a menospreciar o juzgar el talento de los atletas en las duelas solo por su color , en este sentido la liga estadounidense es un modelo a seguir para demostrar unión, respeto y solidaridad hacia el ser humano por encima de cualquier interés o persona.
NO es suficiente
En Italia se lanzó una campaña para erradicar el racismo, muy buena iniciativa considerando que los italianos son “expertos” en denotar su repudio a la raza negra, el problema fue que a algún creativo se le ocurrió que tres monos pintados de la cara con diferentes colores podrían ser el estandarte ideal. ¿De verdad?, parece burla y es que las medidas no han sido ni suficientes ni efectivas; se necesita dimensionar la gravedad del tema, tener mano de “hierro”, vetar a los pseudoaficionados que incurran en actos racistas, parar ligas, expulsar a mandatarios, campañas efectivas, en fin, las opciones son muchas, pero urge llevarlas a cabo.
Muchos dicen “no son formas” y es evidente que vandalizar, saquear, pintar y sobre todo generar violencia, nunca serán actos aplaudidos, pero el hartazgo ya es mucho, el racismo NO debe vivir en tiempos en donde podemos ser gente instruida, pensante y crítica. En la medida en que actos de odio como el deceso de Floyd no se repitan, irán desapareciendo las manifestaciones violentas, no es un seguro, pero si es una alta probabilidad.
Es de suma importancia que figuras del deporte mundial del pasado y del presente como: Michael Jordan, Floyd Mayweather, Lewis Hamilton, Serena Williams, Kofi Kingston, Naomi Osaka y Lebron James entre otros, sigan manifestando su inconformidad y se solidaricen con la sociedad que es quien más sufre estos actos cotidianamente, de seguir en este tenor algún día podremos soñar con un mundo en el que no tengamos que hacer viral un #JusticeForGeorgeFloyd y si tengamos una sociedad que mire con igualdad a cada ser humano.
Nos vemos en la próxima entrega.
