Este fin de semana se celebraba la jornada 29 de la Bundesliga. Durante los partidos, varios jugadores manifestaron su apoyo al movimiento «Black Live Matters» y demostraron su inconformidad con lo sucedido al estadounidense, George Floyd, quien falleció a manos de un policía en Minneapolis.

Los futbolistas protestaron y han mostrado su apoyo ante esta situación. A pesar de esto, también hemos visto y vivido varios casos de racismo en el fútbol. Esta situación ha tomado más fuerza ya que la Bundesliga es de las pocas ligas que ha regresado a los juegos.

Weston Mckennie, centrocampista del Schalke 04, fue uno de los jugadores que pidió justicia para George Floyd. El estadounidense se manifestó en el partido en el que enfrentaron al Werder Bremen. Mckennie portó un brazalete en el brazo izquierdo que decía «Justicia para George» (en inglés «Justice for George»).

Otro futbolista fue Marcos Thuram. El jugador del Borussia Mönchengladbach anotó contra la Unión Berlín. Posterior a su gol, decidió celebrar como el exquarterback de los 49ers de San Francisco, Kaepernick. Thuram decidió arrodillarse, colocar su codo sobre el muslo y agachar la cabeza.

Por último, tenemos a dos jugadores, los cuales fueron los más sonados. Hablamos de Achraf Hakimi y Jadon Sancho, ambos jugadores del Borussia Dortmund. Ambos jugadores anotaron gol contra el Paderborn. Posterior a cada anotación de cada jugador, decidieron portar una playera que tenía escrita con marcador: «Justicia para George Floyd» (en inglés «Justice for George Floyd»). Jadon Sancho anotó un hat-trick en ese partido y recibió tarjeta amarilla por su celebración.

Los cuatro jugadores podrían ser sancionados por estas manifestaciones. El comité de control de la Bundesliga considera que la cancha no es el lugar adecuado para realizar protestas relacionadas a la política. El vicepresidente de la Federación Alemana de Futbol (DFB), Rainer Koch, manifestó: «Parte de esos análisis es determinar si los campos de fútbol, en mitad de un partido, son el lugar adecuado para estas acciones».

«El partido en sí debe permanecer libre de declaraciones políticas o mensajes de cualquier tipo. El juego justo y competitivo en el campo debe ser el foco. Por supuesto, hay oportunidades antes y después del partido para este tipo de cosas», comentaba el vicepresidente.

El presidente de la DFB, Fritz Keller, dijo lo siguiente: «Es intolerable que las personas sean discriminadas por el color de su piel. Desde un punto de vista moral, entiendo completamente las acciones de estos jugadores. No hay nadie a quien no le conmueva lo que sucedió en Estados Unidos».

A pesar de estas declaraciones, se estudiará la posibilidad de sancionar a los cuatro jugadores que mostraron su apoyo a lo sucedido con el estadounidense George Floyd.