
Con 16 años al mando de los Diablos Rojos del México, Benjamín Reyes, mejor conocido como “Cananea” hizo historia y labró una de las épocas más gloriosas del equipo escarlata al guiarlos a cinco títulos entre los años 70 y 80. Siendo pieza fundamental en la organización capitalina que inclusive retiró su emblemático número “10”.
Nacido en Nacozari de Garcia, Sonora el 18 de Febrero de 1937, Benjamín Reyes debutó con los Naranjeros de Hermosillo en 1963. No obstante, su paso como jugador no fue ni largo, ni trascendente. El bateo, que se convirtió en su talón de Aquiles durante su breve carrera como jugador lo orilló, apenas cuatro años después a probar suerte como Manager.
Los Charros de Jalisco, equipo para el cual entonces militaba, decide apoyarlo en su nueva aventura y lo envía a los Tuneros de San Luis para que diera sus primeros pasos en los controles. Contrario a su trayectoria como jugador, los resultados se vieron de inmediato ya que un año después conquistó el titulo en la Liga Central de Fresnillo.
En 1971 toma la batuta del cuadro tapatío y en ese año llega a la final de la LMB en la que parecía serían barridos por los Saraperos de Saltillo. No obstante, los Charros consiguieron una remontada nunca antes vista al ganar los siguientes cuatro partidos y alzarse con el título.
En 1974 llega a los Diablos Rojos, novena con la que consigue la cifra de 1000 triunfos acompañada de los campeonatos de las temporadas 1974, 1976, 1985, 1987 y 1988. Su vitrina no se limitaría a la LMB ya que también guio a los Naranjeros y a las Águilas de Mexicali a conseguir títulos en la LMP. Con el cuadro de Hermosillo consiguió tres campeonatos y una serie del caribe (La primera para un equipo mexicano) y con los bajacalifornianos levantó dos trofeos más.
En 1981 volvió a escribir historia al ser el primer Manager mexicano en dirigir en las Grandes Ligas. Lo hizo por tres partidos tras la suspensión del entonces timonel de los Marineros Maury Willis y enfrentó a los Mellizos de Minnesota.
Para 1991, mientras dirigía su última etapa como entrenador escarlata le detectan Cáncer que lo obliga a dejar el equipo y a finales de ese año fallece, dando así comienzo a la leyenda del “Super Manager”
