IMAGEN. DIARIO AS

Por. Rodrigo González Sarrelangue

En un 30 de mayo, pero de 1957, el conjunto blanco conseguiría ante su público su segunda Copa de Europa consecutiva, desde el palco se encontraba Francisco Franco, fue su única final vivida desde el estadio.

El Real Madrid venía de ser campeón y además de vencer en semifinales al Manchester United de la leyenda Bobby Charlton gracias a los goles de Rial, Di Stéfano y Mateos, en la vuelta los ‘Red Devils’ trataron de revertir la situación, pero el gran plantel que tenían los merengues en aquella época dio de nuevo un resultado positivo.

IMAGEN. REALMADRID.COM

La final se jugó con luz natural y a una hora temprana ya que el rival, la Fiorentina argumentó que les perjudicaba y que sólo aceptaban jugar con luz solar, negándose a jugar de noche como se estaba acostumbrado. Con todo y esto el Real Madrid se alzaría con la copa de Europa, gracias a los goles de Gento y Di Stéfano, jugadores emblemáticos para el fútbol europeo y la historia blanca.

Francisco Franco entregó la copa al capitán Miguel Muñoz, que luego sería entrenador de los merengues y les daría la quinta y la sexta en su palmarés internacional.