Presenciar en vivo un hecho histórico siempre es motivo de querer guardar un recuerdo o algo que compruebe que estuvimos ahí para ser testigos: una foto, un autógrafo, algún elemento del escenario, etc. En el ámbito deportivo, hay eventos que pasan a los libros y que sin duda, tanto los protagonistas, aficionados, y cualquiera que haya estado en el estadio para vivirlo, buscan hacerse de algún souvenir o detalle que les permita recordarlo.

Tom Brady en el Super Bowl LI. Vía: Sports Illustrated

Tal es el caso del único partido en la historia del Super Bowl que se fue a tiempo extra, el partido de Super Bowl donde se ha dado la mayor remontada, y el partido que colocó a Tom Brady como el único quarterback en ganar 5 anillos como titular (en ese momento): el Super Bowl LI. ¿Quién no quisiera llevarse algo de ese histórico partido donde los New England Patriots perdían 28-3 en el tercer cuarto y terminaron derrotando 34-28 a los Atlanta Falcons en tiempo extra? Pues hubo un personaje quien, más allá de llevarse la fotografía del recuerdo, tomó algo más que un simple souvenir: el jersey de Tom Brady.

Pero antes, hay que remontarnos al tercer cuarto del Super Bowl LI, celebrado en el NRG Stadium ubicado en Houston, Texas. Los Atlanta Falcons ganaban cómodamente 28 a 3, a tal grado que su dueño, el señor Arthur Blank, se encontraba en la cancha para celebrar el primer título en la historia de los Falcons. Tom Brady se echó el equipo al hombro y con un gol de campo, tres touchdowns, dos con sus respectivas conversiones y una recepción increíble de Julian Edelman para mantener viva una serie ofensiva, los Patriots empataron el marcador a 28 puntos. Ganaron el volado, y aprovechando el momentum que arrastraban luego del espectacular regreso, James White anotó vía terrestre el touchdown que le dio el quinto Vince Lombardi a la franquicia de New England.

Touchdown de la victoria de James White. Vía: Sports Illustrated

Todo era júbilo y celebración para los flamantes campeones, hasta que el quarterback y MVP del partido, Tom Brady, se dio cuenta que su jersey no se encontraba en la maleta donde lo había dejado. El jersey, valuado en 500,000 dólares y que era recuerdo del partido más memorable en la carrera de Brady, había desaparecido.

Las investigaciones no se hicieron esperar, y tan pronto Brady reportó la desaparición de su jersey en el estadio, las autoridades se pusieron manos a la obra para dar con el paradero de la prenda que vio hacer historia al quarterback de los Pats. La operación contó con la participación de la policía estatal de Texas, la NFL, la Procuraduría General de la República (PGR) de México y hasta el FBI.

A solicitud del FBI, todas las grabaciones del NRG Stadium fueron monitoreadas y analizadas para encontrar cualquier pista o indicio que pudiera ayudar a dar con el paradero del jersey. Las grabaciones evidenciaban a un personaje el cual, dada su acreditación de periodista, no tenía permitido estar en los vestidores de los jugadores: Mauricio Ortega.

¿Quién es Mauricio Ortega? En ese momento, Ortega fungía como director del diario «La Prensa», quien contaba con una acreditación para el Super Bowl LI, aunque no existen evidencias de algún material publicado con su firma sobre el partido. El FBI contactó a la PGR para que comenzara un seguimiento al periodista, mismo que arrojó que Mauricio se puso en contacto con algunos coleccionistas en México y Estados Unidos, brindándole la información necesaria al FBI para fijarlo como el principal sospechoso.

Mauricio Ortega, autor del robo del jersey. Vía: Sopitas.com

Además del operativo establecido en ambos países, a la búsqueda se añadió un joven de 19 años, Dylan Wagner, residente de la ciudad de Seattle y quien aportó información relevante al caso: Dylan es un coleccionista de artículos deportivos, mismo que le vendió a Ortega un jersey de Deion Branch en Diciembre de 2016, es decir, dos meses antes del robo del jersey de Brady, según relató Wagner en una entrevista al medio estadounidense WBZ. También, Wagner dijo que tras la venta del jersey, Ortega le mostró su colección, donde se apreciaba otro jersey desaparecido: el que Brady utilizó en el Super Bowl XLIX cuando vencieron dramáticamente a los Seattle Seahawks, a lo que Wagner le preguntó cómo lo había obtenido, sin obtener respuesta por parte de Ortega, por lo que Dylan compartió la información que tenía con las autoridades.

Una vez reunidas todas las evidencias que señalaban a Ortega como el autor de la desaparición del jersey, la PGR dio inicio al operativo para recuperar el jersey, donde además de encontrar el jersey de Brady del Super Bowl LI, se toparon con el otro jersey que Brady usó en el Super Bowl XLIX y el casco que Von Miller, jugador de los Denver Broncos y MVP del Super Bowl 50, utilizó en dicho partido. Los tres artículos, valuados en conjunto por más de un millón de dólares, resultaron haber sido sustraídos de manera ilegal, por lo que Ortega tuvo que devolverlos para que tanto Brady, los Patriots y la NFL no tomaran acciones legales contra él.

Días antes del hallazgo, Ortega renunció a su puesto de director del periódico, en donde después de que se descubriera que su ex-director era el responsable del robo, publicaron un comunicado en el cual decían desconocer las acciones que había hecho Mauricio:

Con el paso del tiempo, más información ha salido a la luz. Por ejemplo, se develaron grabaciones de seguridad donde se muestran los movimientos de Ortega en los momentos donde sustrajo el jersey de los vestidores de los Patriots.

Y recientemente, días antes del Super Bowl LIV, Fox Sports films publicó un documental denominado «The Great Brady Heist», en donde desarrollan con más detalle lo qué sucedió desde el robo del jersey hasta su recuperación, además de recoger el testimonio de Mauricio Ortega y aportar material inédito del caso, así como otros datos curiosos relacionados.

Poster del documental «The Great Brady Heist» de Fox Sports Films & NFL Films

Es así como concluyó un episodio negro en la historia del periodismo deportivo mexicano, pues a pesar de que Ortega quedó impune al no haber sido presentados cargos en su contra, el daño ya estaba hecho, ya que la cobertura masiva del caso hizo que el mundo se enterara que el jersey se encontraba en México. No obstante, parece que las consecuencias no fueron tan graves, pues no se supo que la NFL tomara represalias contra las acreditaciones de los medios mexicanos.

Con información de: Mediotiempo, El País, Xataka, Forbes México, CBS Boston y el sitio oficial de la NFL.