El nombre de Dennis Rodman no sólo hace que venga a la mente su manera de jugar basketball, sino todas las controversias en las que se veía envuelto. Si alguien hizo el trabajo sucio estando en los Chicago Bulls, ese fue Rodman.

La infancia de Dennis fue dura, ya que fue echado de su casa a los dieciocho años. Pudo haber seguido otro camino, pero él siguió jugando baloncesto, siendo reclutado por la State University of Southern Oklahoma mientras se encontraba jugando en un gimnasio. Para el NBA Draft de 1986, Rodman es elegido para jugar con Detroit.

Los Pistons de Detroit eran conocidos como uno de los equipos más sucios de la NBA, incluso, era bastante común el hecho de que terminaran peleando a golpes en la cancha. Rodman se veía envuelto en estas situaciones, ya que al dedicarse a los rebotes, la defensa era lo suyo. Aquel equipo sólo podía ser eclipsado por dos de los conjuntos más importantes de la Liga: los Boston Celtics y los Chicago Bulls.

Tras una serie de partidos entre los Bulls y los Pistons, Detroit llega a la conclusión de que sólo hay una forma de ganar: conteniendo a Jordan. De ahí nacen las «reglan de Jordan», jugadas que se tenían que hacer para sacar a Michael del juego y neutralizar su potencial.

Sin embargo, no todo fue color de rosa en los Pistons. Sintiéndose presionado y ahogado en pensamientos suicidas, Rodman intenta acabar con su vida en su vehículo con un rifle. A pesar de que sus compañeros de equipo son los que lo encuentran preocupados por su salud mental, en junio de 1989 es expulsado de los Denver Pistons.

Rodman juega un par de temporadas en los San Antonio Spurs, hasta que, en 1995, es comprado por los Chicago Bulls. Todos pensaban que iba a ser apartado del grupo, pero se logra acoplar fácilmente debido a su mentalidad de querer ganar.

El equipo de los Bulls se encontraba en un aprieto para sobresalir en la temporada 1997-98 de la NBA. Sin Scottie Pippen jugando, Jordan se había quedado sin una mano derecha, haciendo que el equipo perdiera la mayoría de los juegos. Esto provoca que Dennis se desmotive y comience a realizar faltas a tal grado de ser sacado de un partido. Sin embargo, decide alinearse con MJ y, como si se tratara de magia, los Bulls comienzan a ganar los partidos.

Para enero de 1998, Chicago lidera la Conferencia Este. Michael es cuestionado constantemente acerca de su retiro y cuándo será. Scottie Pippen decide volver a jugar para los Bulls, haciendo que Rodman quede desplazado y Michael ya no dependa de él. Dennis necesita liberarse de la tensión con la que estuvo, así que pide unas vacaciones. La administración del equipo decide otorgarle únicamente 48 horas por lo que, sin dudarlo dos veces, corre hacia la ciudad de Las Vegas.