Imágen: UEFA.COM

Un 17 de Mayo pero de 1989, se celebraba el segundo episodio de la final de la copa de la UEFA en la que el Napoli comandado por la ya consagrada figura de Diego Maradona derrotaba por global de 5-4 al conjunto de Stuttgart y así se proclamaba como monarca europeo por primera vez en su historia.

En aquel entonces, el formato de la copa de la UEFA (Ahora conocida como (UEFA Europa League) obligaba a jugar la final a doble juego. En aquella edición que se disputó sin equipos ingleses debido a la sanción impuesta por parte de la federación europea en respuesta a la tragedia de Heysel, llegaron a la disputa por el campeonato el cuadro de Napoli y el Stuttgart. Los italianos venían de eliminar a potencias como el Bayern Múnich y a la Juventus. Mientras que los alemanes habían dado cuenta del Groningen holandés y la Real Sociedad española.

El partido de ida se disputó en el estadio San Paolo, el Napoli logró aprovechar la localía y vencer por dos goles a uno a los teutones. Con anotaciones del “Pelusa” y de Careca, los napolitanos dieron vuelta al tanto tempranero de Maurizio Gaudino.

Ya en tierras alemanas, el juego subió de intensidad, el cuadro de Sttutgart presionó desde el inicio pero los italianos pegaron primero, Alemao ingresó al área y alcanzó a definir sobre la salida del guardameta, el balón se coló dramáticamente al fondo de las redes para abrir el marcador.

Los germanos respondieron en un tiro de esquina en el que quedó mal posicionado al arquero Giuliano Giuliani y esto lo aprovechó Jürgen Klinsmann para conectar un certero cabezazo y empatar la pizarra.

Por el mismo medio que cayó el empate, los blanquiazules retomaron la ventaja, tras un rechace, Diego Maradona recentró el esférico con un cabezazo y de volea Ciro Ferrara marcaba el tanto. En la parte complementaria, el “Pelusa” volvía a asistir, en esta ocasión a Careca quien definió en el mano a mano y con toque suave doblegaba por encima la salida del arquero alemán para poner un 3-1 que parecía lapidario.

Fiel al estilo alemán, el conjunto del Sttutgart luchó hasta el final y consiguió dos goles más. El primero de ellos producto de un desvió de Fernando De Napoli que terminó en autogol y en el ocaso del partido Olaf Schmäler aprovechó un pésimo pase de Alessandro Renica para anticiparse y de cabeza doblegar al guardameta.

El tiempo no dio para más y los napolitanos se alzaron con el que hasta la fecha es su único título avalado por la UEFA. Curiosamente, ese título también es el único que ostenta Diego Maradona en competencias europeas.