
Durante las últimas semanas, muy probablemente escuchaste hablar de la reciente creación de una liga alterna en México, la Liga de Balompié Mexicano. Sin embargo, ¿en qué radica esta propuesta futbolística? Resulta que el deporte en México actualmente está pasando por un situación muy complicada, pues ante la eliminación de la Liga de Ascenso y, por consiguiente, el ascenso-descenso durante seis años, se ha creado esta propuesta como un plan B o plan alterno que ayude a generar empleos dentro de la industria del fútbol, así como «pescar» talentos mexicanos que quizá no tendrían oportunidad en la Liga MX.

Varios nombres han circulado en la órbita de esta nueva liga, como lo son Víctor Manuel Montiel, Presidente del Consejo de la Asociación Nacional de Balompié Mexicano, que en semanas recientes hizo oficial el nombramiento de Presidente de la Liga de Balompié Mexicano al ex jugador tricolor Carlos Salcido.

La fecha pactada para el inicio de esta liga sería el próximo 18 de septiembre, siempre y cuando la pandemia mundial por el tema del Covid-19 no retrase su calendarización. La liga contará con una lista de 20 equipos (16 ya se encuentran registrados, 4 aún están pendientes). Se espera que en los próximos meses los equipos estén correctamente fiscalizados, ésto con la finalidad de que no haya problemas con falta de pagos. Como requisitos para participar en esta nueva competición son el paro de cinco millones de pesos de inscripción, claramente, por equipo, con la idea de establecer un tope salarial en los primeros tres años con un pago mínimo de 20 mil pesos mensuales y un máximo de 150 mil.
Sobre los equipos interesados en participar, se tienen los siguientes nombres:

Algunas alternativas que busca ejecutar la naciente liga son: que cada equipo pueda realizar hasta seis cambios por encuentro, tres por cada tiempo; que los directores técnicos estén debidamente titulados y que cada escuadra cuente con un máximo de cinco extranjeros. Es sumamente vital mencionar que los equipos que lleguen a participar en la competición, deberán contar con un estadio con capacidad mínima de cinco mil espectadores y cada franquicia tendrá un costo de dos millones de pesos. Cabe mencionar que la LBM no pretende estar aliada con la FMF o Liga MX, ni afiliarse a FIFA ni CONCACAF, por lo menos durante su primera exhibición.

Estamos a cuatro meses del inicio de esta nueva propuesta futbolística, y ojalá que traiga consigo resultados positivos, tanto para los futbolistas como para los espectadores. Realmente se extrañará la Liga de Ascenso, sin embargo, esperemos que esta nueva justa deportiva haga menos dolorosa la desaparición del torneo anteriormente mencionado.
