Usain “Lightning” Bolt, o el rayo de Jamaica, es el mejor velocista de todos los tiempos, poseedor de los records de velocidad en la prueba de los 100,200 y 4×100 metros planos, y uno de los deportistas más influyentes de la década según Sports Illustrated.
Un joven Usain Bolt descubrió su don nato en la velocidad, según cuenta la leyenda, en sus años de secundaria en su natal Trelawny, Jamaica, donde un caza talentos le ofrecía comida a cambió de ganar carreras informales en contra de niños mucho mayores. Algunos veranos después, a sus 15 años, el rayo, se convirtió en el campeón júnior del mundo más joven de la historia en 200 metros.
Fue otra leyenda del atletismo, y compatriota, el grande Asafa Powell (quién es el hombre que ha roto en más ocasiones la barrera de los 10 segundos en los 100 metros planos) la figura en la que encontró motivación el joven talento para que dejase su adicción por la fiesta y la vida nocturna y se centrara su vida en el trabajo duro y la pista de tartán.
Alto (1,96 m) y musculoso (86 kg), algo inusual para un velocista, Usain atrajo la atención del mundo deportivo cuando en mayo de 2008, antes de los Juegos Olímpicos de Pekín, ya había rebajado el récord de los 100 metros, pero ese era sólo el inicio, desde aquel mítico mayo Usain se mantendría invicto por los próximos 10 años, y redefiniría la idea de cuan veloz podía correr el ser humano.
El jamaiquino, nació con esclerosis, sufriendo constantes dolores de espalda y columna producto de las largas tardes en el gimnasio y la pista, y a diferencia de la mayoría de las personas, quienes tomarían esto como una desventaja, Bolt utilizó esto a su favor y tras haber conseguido preseas de oro y nuevos récords mundiales en los Juegos Olímpicos de Pekín, se presentó en los Campeonatos Mundiales de Atletismo de Berlín, celebrados en agosto de 2009: el jamaicano rebajó las marcas mundiales de las pruebas de los 100 y los 200 metros lisos hasta los 9,58 y 19,19 segundos, respectivamente, mismas que prevalecen al día de hoy y que según expertos, permanecerán por al menos una década más.
Con 9 medallas olímpicas de oro, y 11 del mismo valor en Campeonatos Mundiales de atletismo, Usain jamás perdió la cabeza ni olvidó quien era, a diferencia de sus compañeros de competencia, el rayo siempre nos regaló sonrisas antes de arrancar, fue gentil con todo el Staff regalando momentos inolvidables a muchos amantes del atletismo y nunca dejó su esencia: un alegre hombre que disfrutaba de la fiesta, la vida nocturna y la diversión.
