El escenario estaba puesto: dos de los más grandes quarterbacks que ha tenido la NFL como Dan Marino y Joe Montana, futuros miembros del salón de la fama, se enfrentaban en el escenario más grande de la NFL: el Super Bowl.

Corría el año de 1985, luego de una aguerrida temporada, el súper domingo tenía listos a sus dos protagonistas: los Miami Dolphins y los San Francisco 49ers. Los de Miami llegaban con un récord de temporada regular de 14-2, mismo que les sirvió para ser el sembrado #1 en la conferencia Americana y con ello recibir a los Seattle Seahawks en ronda divisional, venciendolos 31-10, y después dar cuenta de los Pittsburgh Steelers en el campeonato por la AFC 45-28. Por su parte, los 49ers impusieron récord de victorias en una temporada con 15 victorias a cambio de una sola derrota, que le valió la localía en postemporada, derrotando 21-10 a los New York Giants en el divisional, y barriendo 23-0 en la final de conferencia a los Chicago Bears.

Los ingredientes para el Super Bowl prometían un duelo sumamente atractivo: dos franquicias ya ganadoras del Vince Lombardi, con los Dolphins buscando el tercero y San Francisco el segundo, que además, dominaron sus respectivas conferencias de principio a fin. Dos de los head coaches más influyentes en la liga: Don Shula y Bill Walsh, y por supuesto dos quarterbacks que cada vez que ingresaban al campo, era espectáculo seguro: Marino y Montana.

Joe Montana en el Super Bowl XIX. Vía: maximoavance.com

Llegó el 20 de Enero de 1985 y todo estaba listo para el partido. Las dos mejores ofensivas de la liga (Miami #1 y San Francisco #2) chocaban en el estadio de la Universidad de Stanford, California, en lo que prometía ser un auténtico tiroteo de muchos puntos entre ambos equipos. Y así fue durante el primer cuarto, donde los Dolphins aventajaron 10 a 7 a los Niners. Y a partir de ahí, todo fue para San Francisco. 21 puntos en el segundo cuarto producto de dos Touchdowns de Joe Montana, uno por pase y el otro una carrera de él mismo, y otro vía carrera de Roger Craig; Miami respondió con dos goles de campo, lo que dejó la pizarra 28 a 16 al medio tiempo. Y en la segunda mitad, los Dolphins desaparecieron, no volvieron a anotar y vieron cómo Montana les conectaba otro pase de Touchdown y además permitieron un gol de campo, mismo que dejó el marcador final 38-16, otorgándole su segundo Super Bowl a los 49ers, la segunda designación como MVP del partido a Joe Montana, y el «récord» de ser el equipo que ganó el Vince Lombardi más cerca a su estadio, (recordemos que los 49ers jugaron en Candlestick Park en San Francisco, California) ya que incluso a día de hoy, ningún equipo ha siquiera disputado un Super Bowl en su estadio.

Fue así como el Super Bowl XIX vio a los Niners obtener su segundo anillo, la última aparición de los Dolphins en el partido grande, además de ser la única vez en que Dan Marino tuvo la oportunidad de ganar un campeonato, pues recordemos que a pesar de ostentar muchos récords, jamás pudo hacerse con el anillo de campeón. Si bien el partido no es catalogado como uno de los peores en la historia, es verdad que se esperaba que los Dolphins hicieran más, sobre todo con todas las estadísticas que los respaldaron a lo largo de la temporada de 1984. No obstante, será recordado como el día que dos leyendas, miembros del salón de la fama, disputaron un campeonato en el escenario más importante de la NFL.