Hay muy pocas cosas que no le hayan pasado al Club Puebla, desde los episodios gloriosos a finales de los años 80 y principios de los 90 hasta episodios inverosímiles como la compra de la Unión de Curtidores para evitar un descenso. Todo esto, sin estar exentos de innumerables episodios que realmente han puesto a prueba la lealtad y resistencia de los aficionados a su entrañable franja.
EL COMIENZO
Fue un 7 de Mayo de 1944 cuando un grupo de empresarios comandados por Joaquín Díaz Loredo y Alfonso Sobero concretaron la propuesta de formar un equipo de fútbol profesional e ingresarlo a la Primera División. Su debut oficial se produjo en el torneo de Copa de la temporada 43-44 ante el Veracruz.
Meses después de su debut copero llegó su primer encuentro en la liga 1944- 1945. Saliendo triunfadores cinco goles a dos contra otro equipo histórico de México, los Rojinegros del Atlas. Eladio Vaschetto se convirtió en el primer anotador del cuadro enfranjado y a partir de ahí comenzó el camino de uno de los equipos con más tradición dentro del balompié nacional.
ORIGEN DE “LA FRANJA”
Todos en México ubicamos a los camoteros con su representativa franja azul. Sin embargo, pocos conocen que su origen radica en el emblemático uniforme de River Plate. Con la diferencia que el color de la franja es azul (alusivo a la ciudad de Puebla) y la orientación es distinta ya que en el uniforme poblano la diagonal cruza de derecha a izquierda.
LOS TÍTULOS ENFRANJADOS:
Si bien es cierto que las vitrinas del cuadro de la Angelópolis no están repletas de trofeos, los que se han conseguido tienen un sabor particular y son recordadas con mucho cariño dentro de la afición poblana. No por nada aún ostentan ser junto con el América y el León los máximos ganadores de la Copa Mx (Antes llamada Copa México) consiguiéndola en cinco ocasiones. En cuanto a títulos de liga refiere son solo dos los trofeos levantados, ambos contra equipos tapatíos, ante Chivas en la 82-83 y ante la UDG en la 89-90. Este último bajo la tutela del icónico entrenador Manuel La Puente y teniendo en aquella alineación a jugadores como Carlos Poblete, Javier Hernández Gutiérrez, Marcelino Bernal, Jorge Aravena y el emblemático guardameta Pablo Larios.
Finalmente, en el ámbito internacional ostentan el título de la Copa de Campeones de CONCACAF, conseguido en la temporada 1991.
EL COLOSO POBLANO, UN REFERENTE NACIONAL.
La casa de los camoteros es uno de los inmuebles con mayor historia en México, el Estadio Cuauhtémoc fue inaugurado el 6 de octubre de 1968 teniendo como arquitecto a Pedro Ramírez Vázquez.
Ha sido sede en dos ocasiones la Copa del Mundo de la FIFA, los Juegos Olímpicos de 1968, un campeonato sub 20 de la CONCACAF e inclusive ya fue testigo de un juego de Copa Libertadores entre el Puebla y el Racing de Avellaneda.
EL DESCENSO, UN FANTASMA LIGADO A LA HISTORIA
Desafortunadamente, el cuadro blanquiazul es más vinculado a la lucha por evitar el descenso que por protagonizar liguillas. De manera oficial, la franja tiene dos descensos en su historia. El primero de ellos ocurrió 1999, sin embargo, tras una serie de negociaciones con el Club León y la Unión de Curtidores (quienes habían conseguido su ascenso de forma deportiva en aquel año) Puebla se quedó con futbol en la Máxima categoría. Seis años después, las constantes fallas en la directiva y los pésimos resultados, mandaron a los camoteros finalmente a la división de plata.
LOS CHELIS BOYS; EL RESURGIR POBLANO
Bien dicen que cuando tocas fondo lo único que te queda es subir, a partir de ese doloroso descenso en el 2005, una luz surgió en el abismo poblano y de la mano de un desconocido entrenador llamado José Luis Sánchez Sola, la franja resurgió de sus cenizas para regresar al máximo circuito. Tras vencer al Salamanca en la final del apertura 2006 y posteriormente a Dorados de Sinaloa en la final por el ascenso, Puebla volvió a tener futbol de primera y encontró en nombres como Jorge “Ruso” Zamogilny, Álvaro “Bola” González y Jorge Villalpando a sus nuevos héroes.
Poco después, este Puebla aguerrido no tardo en enamorar a la gente y crear una mística que parecía perdida. Inclusive se quedó a minutos de regresar a una final de la Primera división cayendo de último minuto ante los Pumas de la UNAM en el clausura 2009.
LA ÚLTIMA DÉCADA; LUZ Y SOMBRA
En los últimos años hemos visto al característico Puebla inconsistente. Con planteles, técnicos y directivos que van y vienen sin poder consolidar un equipo sólido y competitivo. Por ratos han rozado el descenso (2013 y 2015) por ratos tienen una temporada excepcional que los meta a liguilla (apertura 2015) y si algo destacable hay que mencionar en esta década sin duda es el título de copa conseguida en aquella noche mágica del 21 de abril de 2015 así como la primera participación en la fase previa de la Copa Libertadores disputada a principios de 2016.
Nadie podrá objetar que el Club Puebla es uno de los de mayor tradición en México y pese a no gozar del renombre de América, Chivas y Pumas, sin duda cuentan con sus propias historias y episodios memorables que hoy tanto les urgen emular.
Solo queda decir, ¡Muchas felicidades, Club Puebla! Felices 76 años.

