Enero es la época favorita de los amantes de la acción en el emparrillado porque se juegan los playoffs de la NFL, que este año no ha decepcionado y los juegos emocionantes se han hecho presentes y las finales de conferencia del domingo pintan para seguir con esta premisa, pues estará en juego el pase al Super Bowl LIV.

Por un lado está la conferencia Americana, Chiefs y Titans se disputarán en Arrowhead Stadium el trofeo Lamar Hunt. Kansas parte como favorito por el talento de su ofensiva comandada por Patrick Mahomes y por segundo año consecutivo serán los anfitriones del juego por el título de la AFC, mismo que la campaña anterior perdieron de manera dramática en tiempo extra contra los Patriots. En esta ocasión Tennessee, para sorpresa de muchos, se instaló en esta instancia tras vencer de visita a Nueva Inglaterra, campeón vigente, y a Baltimore, que era el sembrado 1 con la mejor marca de la liga. Si Kansas City pretende viajar a Miami, la defensiva, que no es precisamente la unidad más fuerte del equipo, deberá contener al corredor estelar Derrick Henry, que ha jugado unos playoffs de ensueño.

Mientras que en la conferencia Nacional, los 49’ers de San Francisco se medirán a los Packers de Green Bay, en el que se prevé sea un juego de alarido. Será la primera vez desde la temporada 2011 que San Francisco albergue el juego por el campeonato de la NFC, cuando los Niners sufrieron un revés ante los Giants en tiempo extra. Esta vez, el conjunto de la bahía tiene a una defensiva sólida, la llegada de Nick Bosa le vino de maravilla a la línea frontal, que tendrá el reto de frenar al veterano Aaron Rodgers, reconocido como uno de los mejores quarterbacks de la actualidad, quien aunque no cuente con el mejor cuerpo de receptores, nos ha acostumbrado a sus grandes actuaciones.

Los duelos del domingo prometen ser espectaculares y sin importar el par de equipos que se alcen con el triunfo, veremos un Super Bowl bastante interesante el próximo 2 de febrero en el Hard Rock Stadium de Miami.