
Por Humberto Coria
Mi título quizá suene muy extremo, soy el primero en saberlo. Pumas está en zona de liguilla, octavo con 18 puntos y siendo la mejor defensa del torneo con solamente 10 tantos recibidos. Pero siendo estrictos, la situación actual del equipo es que se percibe una total fragilidad, han tenido bastante fortuna con sus rivales, muchos de ellos han terminado el partido con menos jugadores, y han logrado agónicos empates en sus tres partidos más importantes (América, Cruz Azul y Chivas). Míchel ha priorizado la solidez y el orden, bastante aplaudible, pero los partidos los han ganado gracias a destellos de sus jugadores o circunstancias favorables, su creatividad en tres cuartos de cancha es paupérrima.
Por el lado de Chivas, podemos agregar poco a su situación. Su gran y mejor noticia es la existencia del Veracruz y de su vergonzosa racha de partidos sin ganar. A pesar de que ha tenido partidos muy buenos, su débil defensa y la falta de generación de oportunidades claras (muchos de sus goles han caído por la vía penal) siguen pasando factura y alejan demasiado a los tapatíos de puestos de liguilla.
El día de hoy el partido fue un reflejo de las situaciones de ambos equipos. Chivas logró su anotación debido a un muy dudoso penal, que más que ser calificado como “ayuda”, deja entrever las carencias del VAR en México debido a sus pésimas tomas que no facilitan el trabajo al árbitro. Alan Pulido cobró de extraordinaria manera su penal ante un experto atajador de los mismos como Alfredo Saldívar. Después del gol, la solidez defensiva de ambos equipos fue lo mejor del partido, ya que ninguno de los dos pudo tener oportunidades claras. Fue hasta el minuto 74 que vino el desajuste rojiblanco, tras la expulsión, también polémica, de Alexis Vega, por pisotón a Alan Mozo. Tras esta acción, Pumas tuvo mayor dominio del encuentro y encontró el empate tras un centro de Ignacio Malcorra y una genialidad de Carlos González.
Muchos puntos frágiles en ambos equipos que auguran sinsabores en el futuro, por parte de Pumas en su inoperante zona de creación y los fallos defensivos del Guadalajara.
