
Lo que se antojaba como la “cereza del pastel” en una semana en que se le empezaban a enderezar las cosas a los Diablos Rojos, terminó por convertirse en un golpe de realidad, pues pecaron de soberbios y se llevaron un tremendo susto en el puerto jarocho. Brayan Carrasco adelantó a los escualos al minuto 72 pero en el tiempo de compensación Kevin Castañeda sacó un latigazo desde fuera del área para salvar a los escarlatas del ridículo y prolongar a 38 el número de partidos sin victoria para Veracruz.
En acciones de la fecha 12 de la liga Mx Toluca visitó a Veracruz para sumar su tercera victoria en fila y regresar de lleno a la contienda por puestos de liguilla. En los primeros instantes los pingos entendieron su papel de favoritos y Felipe Pardo remató de media distancia con mucha potencia. El esférico alcanzó a rozar los dedos de Sebastián Jurado para después chocar en el travesaño. No obstante, la visita no pisó el acelerador y en cambio, los escualos con más corazón que idea se propusieron ir al frente.
Ángel Reyna era el principal eje de ataque y con tiros lejanos se hacían presentes en el área rival, aunque sin inquietar a Alfredo Talavera.
Tanta pasividad cobró factura en los mexiquenses, ya que al 69 veían un penal en contra señalado con ayuda del VAR que detectó un juego peligros de Luis Hernández sobre Diego Chávez. El guardameta Alfredo Talavera volvió a atajar la pena máxima, tal como lo hiciera hace una semana ante Atlas, pero en esta ocasión el rebote le favoreció al delantero jarocho quien ya no perdonó una segunda vez y cruzó su remate.
Eso significó un verdadero valde de agua fría para Ricardo La Volpe y sus muchachos. Con poco tiempo para maniobrar parecía que la noche se les venía a los rojos, pero Kevin Castañeda hizo la diablura en el tiempo de compensación y de la nada sacó un cañonazo con su botín derecho que terminó por incrustarse en la meta del joven guardameta Sebastían Jurado que incrédulo se tendió al pasto, signo de la impotencia y desesperación que vive su equipo. Unos Tiburones que al parecer solo cuentan las semanas para consumar un nuevo descenso.
Por su parte, los escarlatas volvieron a caer en la inconsistencia de todo el torneo, esa misma que les niega desde hace mucho tiempo a ellos y a su afición, la posibilidad de ilusionarse con viejas glorias.
