
Mal y de malas. Ni reponerse de un gol tempranero obra de Franco Jara y mostrar una de sus mejores versiones en el torneo durante media hora les valió a Tomás Boy y compañía para hacerse de una victoria ante los Tuzos. Los de Martín Palermo fueron más contundentes y terminaron por ponerle otra rayita más a unas Chivas que apuntan a volverse a quedar sin liguilla.
En acciones de la fecha 11, Chivas y Tuzos se midieron en el estadio Akron con la misión de acercarse a la zona de clasificación. Guadalajara fue bipolar durante el desarrollo del encuentro, pues en la primera mitad se mostró como en casi todo el torneo. Errático, falto de idea y sin generar ocasiones en la meta contraria. A pesar de ello, un destello de Alexis Vega les permitió empatar en la última jugada del primer tiempo tras un rechace de Rodrigo Rey que fue aprovechado por Isaac Brizuela. Previamente, Pachuca se adelantó por la vía penal con excelso cobro de Franco Jara y se quedó con las ganas en al menos dos oportunidades que no erraron a la hora de capitalizar sus contragolpes.
El arranque del complemento fue otra historia para los tapatíos. Impulsados por ese gol del “conejito” y por su afición que empezaba a conectar con el equipo, Chivas fue a buscar el de la ventaja y lo conseguiría al 55. En un balón parado, “Chofis” López asistió con Alan Pulido quien de cabeza mandó a guardar el esférico e hizo estallar el estadio.
Como pocas veces en el torneo, Guadalajara se mostró seguro a la hora de proponer y era dominador de las acciones sobre la hora de juego. Desafortunadamente la definición fue su talón de Aquiles pues el guardameta tuzo y el travesaño le negaron a Alan Pulido su doblete en dos acciones sumamente peligrosas.
La frase “goles que no marcas te los harán” le aplicó a la perfección al rebaño. Al 69, Raúl López centró a Víctor Guzmán quien se anticipó a su marca y emparejó el partido. Esto cayó como bote de agua fría para los rojiblancos y por si el empate parecía mucho castigo los errores defensivos sobre la recta final terminaron por sentenciarlos. Primero, Antonio Briseño retrasó de más y Jesús Molina se enredó solo para dejarle la puerta abierta a Franco Jara para que éste se encaminara sólo hacia el arco y con frialdad venciera a Raúl Gudiño.
Finalmente, el mismo arquero tapatío se precipitó en una salida y se fue en banda. Franco Jara habilitó a Edwin Cardona y éste simplemente empujó el cuarto y definitivo tanto.
Chivas no ve la salida y se perfila para hilar su quinto torneo sin acceder a la fase final. El sábado enfrentarán el clásico nacional con los ánimos por los suelos y con la frustración de que ni queriendo se les están dando los resultados.
