Por Pablo G Díaz

Otro viernes en el Puerto, y de nuevo se presentan en la cancha dos equipos que arrastran un pasado con derrota, pero en especial para el Tiburón, ¡una vergüenza!, 7-0 perdió contra el Necaxa, una verdadera pena, o ¿Será que los jugadores no la conocen?

Y es que Hermanitos futboleros, el Veracruz es como una persona infiel, de repente te da destellos de querer cambiar y de ofrecerte algo mejor, pero sigue cayendo en las mismas mentiras de siempre.

Obviamente es una analogía un poco dramática y exagerada para “el Tibu” pero creanme que tampoco es tan alejada de la realidad. En los primeros minutos del encuentro, Los comandados por Enrique Meza daban la iniciativa y eso no paró durante todo el primer tiempo, tanto así, que consiguieron el primer gol en un tiro de esquina y un buen remate de cabeza por parte del “Polaco” Menéndez.

Los rojinegros no lograban reaccionar, y aunque Oswaldito Martínez tuvo sus apariciones a lo largo de la primera mitad, los zorros no encontraban el camino, cosa que no pudieron aprovechar los del puerto, ya sea por exceso de confianza o por no estar concentrados en el juego.

Tal fue el caso que al 41´ tras un penal marcado por un jaloneo dentro del área, Colin desaprovecho la oportunidad con un espantoso, desafortunado y tan mal ejecutado tiro que no tuvo dirección de portería y que para colmo de los colmos, salió lesionado.

En el complemento, ya con la entrada de Cuero, el Atlas fue construyendo la remontada, con mejores oportunidades, cambios acertados que le dieron solidez al equipo y que culminaron primero con el empate, con un mala cobertura del defensa tiburón y un buen remate de Javier Correa que venció al Joven arquero Jurado.

Después, fue solo cuestión de tiempo, hasta que vino un penal que fue marcado gracias al VAR; hoy, esta herramienta que es odiada y amada al mismo tiempo, esta vez fue la tormenta en el puerto, el limón en la herida, que determina el segundo gol de los rojinegros a cargo de Martínez que con un cobro espectacular determinaba la voltereta al 76´.

Al final, no se pudo hacer más, llegó Ángel Reyna a la cancha pero solo fue un cambio desesperado, que no aportó mucho más al equipo ni al partido. El tiburón nuevamente fue derrotado, esta vez sin un marcador estrafalario pero sí con muchas dudas sobre su juego, que ahora llega a 30 partidos sin poder ganar en la Liga MX, teniendo la racha más larga de la historia y que parece seguirá creciendo. Y por el otro lado, un Atlas que pinta bien, con tres victorias en 4 partidos.