Por Humberto Coria

Pues después de dos jornadas se podría decir que Pumas sabe a lo que juega. Así es, por imposible que parezca, el equipo del pedregal mantiene un estilo que parece haber sido implantado por Míchel acorde a las virtudes y limitaciones de los felinos. Un impecable orden y defensas cuya proyección ofensiva no es tan “alocada” como en torneos pasados, el más claro ejemplo, Alan Mozo.

Necaxa se vio rebasado por el orden universitario y poco pude hacer para contrarrestar el esquema del adversario, sin embargo, cabe mencionar que este partido incluyó, como un digno partido que se podría decir que fue bueno en la Liga MX, polémica arbitral. Corría el minuto uno del segundo tiempo, 46 del global, para los intelectuales, cuando el juvenil Daniel Álvarez intentó una chilena dentro del área puma y el balón impactó en la mano del lateral colombiano Jeison Angulo, la reacción inmediata de Eduardo Galván, central del partido, fue marcar pena máxima. Sin embargo, los encargados del VAR le notificaron que debía revisarla y después de hacerlo, determinó que no había intención. 

En el rubro del partido que más nos interesa, las anotaciones fueron realizadas por el mediocampista Juan Pablo Vigón, que se estrenó como goleador con la camiseta de la UNAM, al minuto 10, asistencia de Angulo, y por el otrora capitán universitario Pablo Barrera, por la vía penal, que por cierto dejó con 10 jugadores en la jugada que la ocasionó a los pupilos de “Memo” Vázquez, siendo Alexis Peña el afectado.

En todos los 90 minutos, el cuadro necaxista fue incapaz de disparar a puerta. Esta vez Saldívar no tuvo que salvar al equipo capitalino. 

Podríamos seguir añadiendo datos sobre el desarrollo del partido pero sería profundizar en un tema que a pocos nos interesa en este momento. Después de todo, tuvieron que pasar muchos miles de años para volver a disfrutar un partido de los Pumas, o por lo menos, para no dormirse.