Por Humberto Coria

En una tarde llena de imprecisiones y defensas que parece que se quedaron en la pretemporada, Pumas le sacó los 3 puntos al debutante Atlético San Luis, quienes pudieron haber terminado diferente si tan sólo hubieran aprovechado las oportunidades que tuvieron en el primer tiempo. 

La tónica durante la primera parte estuvo llena de imprecisiones y desatinos de la defensa de Pumas, que en más de una ocasión se vio superada por los delanteros potosinos. Al final de los primeros 45 minutos, Sosa ya había visto dos mano a mano errados, uno por González y el otro por el vigente goleador del Ascenso Nicolás Ibañez.

Fue hasta el minuto 79 que, tras un excelente pase del argentino Ignacio Malcorra, el goleador paraguayo Carlos González pudo abrir el cerrojo del equipo contrario. Una jugada que le hemos visto hacer en incontables ocasiones, recepción de pecho orientada y definición cruzada, Pumas ha encontrado en González un jugador que además de goleador es un empuje para el juego ofensivo del equipo.

Después de la apertura del marcador, visiblemente debilitados se vieron los recién ascendidos, quienes en un tiro de esquina al minuto 88 cometieron un error de marca infantil que terminó en un raro gol del central mexicano Luis Quintana, con el que liquidó las cuentas.

Buen triunfo para Pumas y palomita para Míchel, que supo reestructurar su ineficiente juego mostrado en el primer tiempo. Los mejores de Pumas: Andrés Iniestra, ojo con este mediocampista, y el nuevo refuerzo Juan Pablo Vigón, que vaya que se identifica con la garra auriazul. Pésimos atrás Jáquez y Quintana, incluso Mozo, faltara trabajar en esta defensa. De no haber sido por la imprecisión de los atacantes rojiblancos, el marcador hubiera sido otro.

Increíble que digamos esto pero el ingreso de Barrera e Iturbe mejoró considerablemente al cuadro universitario. Por el lado de los dirigidos por “Poncho” Sosa, poco se pudo ver de su bomba Ricardo Centurión, que por cierto fue visto en estado de ebriedad durante la semana, y de sus demás dirigidos. Hay mucho tramo por delante y mucho por corregir.